Para evitar que estas especies españolas sigan muriendo, el Consejo de Ministros aprobó ayer un real decreto que establece medidas de carácter técnico en instalaciones eléctricas aéreas de alta tensión.
El decreto se aplicará a las nuevas instalaciones y a las existentes, ya que todas las líneas peligrosas deberán ser modificadas para adecuarse a diseños inocuos para las aves, en un plazo no superior a cinco años.
Para sustituir los tendidos, el Gobierno establece una línea de ayudas que financiará en su totalidad la modificación,con un coste total de 45 millones de euros. Las principales víctimas de los tendidos son la avutarda, el milano negro y el búho real, y rapaces como el águila imperial ibérica, y el águila-azor perdicera, real y culebrera.
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