lunes, 7 de junio de 2010

Nadie se acuerda de los más 'feos'

Que los hombres y las mujeres bellas despierten un interés mayor que el resto de los mortales, es algo que, hoy día, no sorprende a nadie. Pero quizá sí nos sorprenda a muchos saber que el reino animal es víctima del mismo fenómeno.

Y es que, según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Pretoria (Sudáfrica) una marcada tendencia dentro de la comunidad científica a elegir como objeto de estudio especies que se caracterizan por su encanto; Así, tigres, leopardos, chimpancés, gorilas y suricatos son algunos de los más favorecidos, en detrimento de ranas, lagartijas y aves.

En líneas generales, la investigación científica está dominada por el estudio de los grandes mamíferos amenazados, mientras que los reptiles, las aves y los pequeños mamíferos en peligro de extinción reciben mucha menos atención.

Para llegar a esta conclusión los investigadores hicieron un recuento de los estudios sobre especies en el sur de África publicados entre 1994 y 2008, y combinaron esta información con la lista global producida por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que clasifica a los animales según su riesgo de extinción. Notaron que los chimpancés, por ejemplo, fueron los protagonistas de 1.855 estudios, mientras que otras especies como las manatíes, sólo lo fueron de 14.

Según Morgan Trimble, coautora del estudio, la disparidad dentro de la comunidad científica puede deberse a mucha razones: puede ser que los científicos estudien estos animales porque les interesen o porque es más fácil conseguir fondos para estudiarlos o, sencillamente, porque es más factible que publiquen los resultados de estas investigaciones y hacer que la gente se interese en ellas.

Hay quienes sostienen que no importa qué especies concentren el mayor esfuerzo de investigación, si de lo que se trata es de fomentar la conservación. Según los científicos que se adhieren esta corriente, si las políticas se dirigen hacia la conservación de especies clave, no sólo se evita la extinción de las mismas, sino también de muchas otras que comparten su hábitat.

Sin embargo, y siendo consciente de que gran parte de la pérdida de especies está vinculada a la pérdida de su hábitat natural así como de que no se puede afirmar que ciertas especies corren mayor peligro de extinguirse porque no son estudiadas, Trimble espera que poner de manifiesto los prejuicios y preferencias de los científicos cuando eligen una especie para estudiar, sirva para que tanto los investigadores como las agencias que financian los proyectos reflexionen sobre la mejor manera de ejercer un impacto positivo en la conservación de especies.

3 comentarios:

YoSabina dijo...

Ah... como puede ser que no se investiguen especies sólo porque "no son bellas"... me recuerda a una frase. "Cada cosa tiene su belleza pero no todos son capaces de verla".

YoSabina

kkarlos dijo...

Mirá vos ... nuestras preferencias se meten en todo y como siempre la naturaleza de una u otra manera termina perdiendo ...

Muy interesante la noticia !

Saludos Perséfone !

Javier Solera dijo...

La gente quiere que salven a las ballenas, y quiza sea mas importante salvar a las abejas para que no nos extingamos todos, ¿pero quien quiere salvar a un bicho, con lo monos que son los elefantes? Esperemos que cambien de idea...

Saludos.