domingo, 25 de julio de 2010

Una epidemia fulmina a las ranas en Centroamérica

Avanza de manera imparable por Centroamérica y ya ha causado la extinción de decenas de especies de ranas. La 'chytridiomycosis' se ha convertido en una pesadilla para los anfibios, cuyas poblaciones están siendo diezmadas por esta enfermedad contagiosa.

El fenómeno está siendo estudiado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales de Panamá, que esta semana ha presentado sus primeras conclusiones. Sus investigadores han llevado a cabo un estudio sobre los anfibios afectados utilizando, por primera vez, muestras de ADN para identificar especies mediante su huella genética.

La 'chytridiomycosis' es una enfermedad infecciosa causada por un hongo patógeno llamado 'Batrachochytrium dendrobatidis' que ha traspasado Panamá para expandirse a otras zonas del mundo, amenazando la rica diversidad de estos animales.

Sólo infecta a los anfibios pero hay muchas especies afectadas. De hecho, los científicos calculan que, desde los años ochenta, más de cien especies de ranas y sapos han desaparecido.

La enfermedad actúa rápidamente: aunque puede variar según el animal, en apenas una semana provoca la muerte del animal infectado. En cuanto a los síntomas, la rana se sumerge en un estado aletargado, ya que el hongo afecta a su capacidad osmorreguladora, su coordinación muscular e infecta la piel. Progresivamente provoca su parálisis hasta que su corazón se detiene.

Según este estudio, la 'chytridiomycosis' se expande por Centroamérica a una media de unos 30 kilómetros por año. Los humanos también la pueden transmitir a través del calzado, provocando que llegue a otros continentes. Y es que el turismo, la construcción o la presencia de investigadores están favoreciendo su expansión.

Para intentar frenarla,se propone una doble estrategia. Por un lado, "rescatar" especies mientras intentan buscar una solución. Es decir, aislar colonias de individuos en espacios similares a los zoológicos para evitar que se contagien. La segunda fase sería intentar que las ranas se hicieran resistentes a este hongo.

Sin embargo, a día de hoy no tenemos ninguna solución.


2 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Estas noticias son especialmente para mi de tristeza, desaparer es una palabra que causa dolor. Pensar que también el propio hombre es una amenaza así mismo para desaparecer, nos tendría que hacer reflexionar ¿A donde vamos con la muerte?
Con ternura
sor.cecilia

Marener dijo...

sor cecilia, es triste ser un seguidor de Cristo y no saber para dodne se va despues de la muerte.
el hombre es una amenaza? No, existen hombres de fe, hombres que si son capaces de repetar al projimo, aunque no lo mreezca, y a la creaciòn de Dios, otros, por no querer vivir bajo las reglas de Dios que son amenzas hascia ellos mismos, porque la misma Biblia dice: no temas a quien mata el cuerpo, teme a aquel( Dios) que es capaz de enviar el alma al infierno, en verdad es a Dios a quien mas se le debe temer( no miedo) que al mismo hombre que es limitado en todo lo que hace.
desapareceremos? Si, hasta la tierra pasarà, lastima que muchos cristianos no hacemos nada para mejorar la estadìa que nos toca estar aquì en la tierra, o no hacemos nada, o hacemos bien poco.
y dicho por la misma Biblia que es la Palabra de Dios, despuès de la muerte las personas o iràn ante la presencia de Dios, o iràn a la muerte segunda, que es el infierno.
galatas 5, Apocalipsis, 2 Pedro.

bendiciones a todos, y cuanto lo siento por esas ranitas, que aunque les tengo pànico, no dejo de reconocer que son de gran importancia, como todos los animalitos de este planeta.
todoe sto està escrito, Lucas, se oiràn sobre las epidemias, muertes, guerras, pero esto no es el fin, es principio de dolores.
saludos