lunes, 4 de octubre de 2010

Hallan al primer pez que amamanta a sus crías

Se sabe que los mamíferos amamantan a sus crías pasándole nutrientes en la leche abastecida en las glándulas mamarias y que, lógicamente, este proceso ocurre cuando las crías nacen. Sin embargo, nunca se había visto el amamantamiento en los peces.

Ahora, biólogos de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, acaba de descubrir que el raro pez zoarcido (Zoarces viviparus) utiliza folículos ováricos para amamantar a sus crías, algo que según los investigadores podría explicar por qué esta especie es capaz de dar a luz a tantas crías vivas y de tamaño tan grande (entre 30 y 400 crías de entre 3 y 5 centímetros de largo).

El zoarcido, que se encuentra cerca de las aguas costeras de grandes partes de Europa -desde el Canal de la Mancha hasta el Mar Báltico y el Mar Blanco en el océano Ártico- es el que pasa uno de los embarazos más largos, que puede llegar a durar hasta seis meses. Además, suele parir durante el invierno cuando las temperaturas del agua son extremadamente frías.

Hasta ahora había sido un misterio cómo el zoarcido europeo alimentaba a sus crías, porque los sacos gestacionales no pueden sostener a los embriones que se desarrollan más de seis meses. De hecho, este ha sido un tema de investigaciones extensas durante el pasado medio siglo.

El profesor Skov y su equipo encontraron la respuesta de esa interrogante: descubrieron que los embriones del zoarcido maman de folículos ováricos, ingiriendo nutrientes y gases de esas estructuras internas.

En los mamíferos, los folículos ováricos producen óvulos que después maduran a medida que pasan hacia el útero donde ocurre la fertilización. Una vez en el útero el embrión obtiene nutrientes y oxígeno en la placenta por medio del cordón umbilical, y después del nacimiento continúa nutriéndose con el amamantamiento.

En el zoarcido, el óvulo también es producido y madurado en el ovario con los folículos, igual que en los mamíferos, pero la fertilización, y todo el periodo gestacional, se lleva a cabo allí mismo porque estos peces no tienen útero.

Una vez se han agotado las reservas del saco gestacional, los zoarcidos adhieren sus bocas a un folículo ovárico, el cual tiene un canal en su punta por la cual pueden fluir líquidos y nutrientes. Este fluido folicular es una fuente rica en proteínas, ácidos grasos y glucosa y también está saturado de oxigeno, lo cual ayuda a ventilar las branquias del pez en desarrollo.

Así, cada embrión se adhiere a un folículo único, lo que asegura, según los científicos, una distribución igualitaria de nutrientes.

Quizás lo más curioso de este descubrmiento que cambia todo lo que se sabía hasta el momento sobre la reproducción de los zoarcidos y quizás también pueda aplicarse a otros peces, es que se llevó a cabo por mero accidente, cuando, durante la investigación de la fisiología de este pez, el profesor Skov estaba haciendo una disección de una hembra embarazada muerta y descubrió los embriones adheridos a los folículos ováricos.

2 comentarios:

José Ramón dijo...

Curioso este animal.
Saludos desde

Creatividad e imaginación fotos de José Ramón

Susana Terrados Sánchez dijo...

Es fantástico, cada día aprendemos una cosa más. No es que sea un animal conocido popularmente pero el descubrimiento es un gran paso. Me alegro.
Besos.