jueves, 10 de mayo de 2012

Una nueva especie de araña en Alabama

Investigadores de la Universidad de Auburn (EEUU) ha informado del descubrimiento de una nueva especie de araña con ocasión de unas obras en un área residencial en el centro de esta localidad del estado de Alabama. Myrmekiaphila tigris ha sido cariñosamente bautizada como Auburn Tiger, en honor de la mascota de la Universidad de Auburn, Aubie.

El equipo de investigación, dirigido por el profesor de Ciencias Biológicas Jason Bond, investigador principal y director del Museo de Historia Natural de la universidad, y Charles Ray, un investigador en el Departamento de Entomología y Patología de Plantas, estaba emocionado ante la perspectiva de un notable hallazgo justo bajo sus pies. Bond y Ray viven en el barrio donde la nueva especie fue descubierta.

El estudio fue publicado en la revista de acceso libre ZooKeys. Myrmekiaphila tigris pertenece a un género que contiene 11 especies de arañas trampilla que se localizan en todo el este de los EE.UU. e incluye también a Myrmekiaphila neilyoungi, de Birmingham, Alabama, bautizada en honor al rockero canadiense Neil Young.

Las arañas de tapadera, relacionados con las tarántulas, arañas de tela de embudo y sus parientes, construyen madrigueras subterráneas que se cubren con una puerta con bisagras hechas de una mezcla de seda y tierra. Las arañas femeninas pasan casi toda su vida en la madriguera esperando pacientemente a sus presas, capturadas generalmente de noche, cuando su vibración avisa a la araña, que sale a la entrada de la madriguera para volver dentro con ella.

Debido a las similitudes superficiales, se creía que Myrmekiaphila tigris era una especie diferente, M. foliada, según un estudio taxonómico del grupo, que fue publicado hace unos años. Sin embargo, un examen más detallado pone de manifiesto importantes diferencias en la apariencia, sobre todo en sus genitales, que fueron apoyadas por otros estudios que comparan el ADN de M. tigris con la de las especies relacionadas.

Los miembros de la especie rara vez se encuentran de forma individual. Sin embargo, una vez que los machos alcanzan la madurez sexual alrededor de los 5 o 6 años de edad, salen de sus madrigueras para encontrar a una hembra con la que aparearse y morir poco después. Las hembras, en cambio, son mucho más reservadas y viven de 15 a 20 años en sus madrigueras bajo tierra. A menudo tienen más intrincados túneles que incluyen cámaras laterales adicionales con una trampilla bajo tierra.

Bond destaca que "el descubrimiento de una nueva especie en un área bien desarrollada como esta demuestra una vez más la cantidad de biodiversidad que sigue siendo desconocida en la Tierra. Según algunas estimaciones, los científicos han logrado a lo largo de los últimos 250 años describir sólo unos pocos millones de los entre 10 a 30 millones de especies existentes.


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