lunes, 1 de octubre de 2012

¿De qué se alimenta el "calamar vampiro del infierno"?

Hace cerca de 100 años que biólogos marinos atraparon los primeros calamares vampiros. Desde entonces varios investigadores intentaron estudiar el misterioso animal analizando el contenido de su estómago, pero nadie había logrado comprender cómo se alimentaba.

Un reciente estudio desarrollado por Henk-Jan Hoving, del Instituto de Investigaciones del Acuario de la Bahía de Monterrey (MBARI), en California, ha hallado que la comida que ingiere esta especie es la denominada "nieve marina". O, dicho de otra manera, plancton muerto, restos de crustáceos y materias fecales.

Esto le convierte en el único cefalópodo que no se alimenta de presas vivas.

Además de analizar los contenidos de los estómagos de calamares en colecciones de museo, los investigadores utilizaron vehículos operados en forma remota para recoger especímenes vivos y estudiar sus hábitos en el laboratorio. También examinaron más de 170 grabaciones, cerca de 23 horas de filmación, realizadas durante misiones exploradoras con vehículos operados a distancia en los últimos 25 años.

El calamar vampiro tiene dos largos filamentos retráctiles, que extiende y deja flotando para captar residuos. Al examinarlos bajo el microscopio, Hoving y Robison encontraron que estaban cubiertos de diminutos pelos y una densa red de nervios, por lo que eran extremadamente sensibles al tacto.

Los investigadores señalan en el estudio que estos filamentos, que pueden ser hasta ocho veces más largos que su cuerpo, probablemente son "órganos multisensoriales desplegados para detectar y capturar materia y detritos y al mismo tiempo detectar la presencia de depredadores y posiblemente presas".Lo que sí se sabe es que restregando su cuerpo contra ellos, el calamar combina los residuos con el mucus que él mismo segrega para formar pequeñas bolas de alimento, que luego ingiere.

La dieta del calamar vampiro no es muy nutritiva, pero este cefalópodo tiene adaptaciones que le permiten sobrevivir. Para empezar, no debe gastar energía persiguiendo presas, sino que simplemente extiende sus filamentos para recoger la materia flotante que cruza su camino. Tampoco debe evadir depredadores, porque vive con niveles muy bajos de oxígeno a grandes profundidades, en las que muy pocos animales logran sobrevivir.

Precisamente, por estas adaptaciones únicas, el calamar vampiro puede habitar en forma permanente y exitosa zonas de oxígeno mínimo, en las que escasean los depredadores y abunda la comida.

Puedes leer la noticia original, en su fuente de procedencia.

2 comentarios:

Jessica dijo...

Calamar vampiro del infierno... suena a película de ciencia ficción!! jeje. No lo conocía, la naturaleza nunca dejará de sorprenderme.

Un abrazo!

Perséfone dijo...

Jessica - y que lo digas, nena. Con lo mal que tratamos y mira las sorpresas que nos sigue regalando. Sería para hacernoslo mirar.

Gracias por tu visita.

Un abrazo.