sábado, 31 de agosto de 2013

Un toro vive en estado salvaje en un bosque de Barcelona tras fugarse de la granja

Un toro de 400 kilos hace seis meses que vive en estado salvaje en los bosques de Vinyes Velles de Montornès del Vallès (Barcelona). Pertenece a una explotación ganadera de Tiana (Maresme) de la que escapa cada vez que tiene ocasión huyendo de la compañía de cinco vacas de la raza protegida de la Albera, de la que debía cumplir como semental reproductor. No obstante, la ubicación de la granja, dividida por caminos públicos permite que el astado se escape con cierta facilidad y sobreviva en libertad en los bosques del Vallès Oriental.

Se escapó por primera vez a finales de febrero aprovechando un descuido en la granja de Tiana. En su primera aventura, al astado le siguieron las cinco vacas de la Albera. Los animales cruzaron la sierra de la Conrería hasta recalar en el bosque de Vinyes Velles, donde provocaron algún que otro espanto a quienes les vieron. Si bien las vacas pudieron ser capturadas inmediatamente, para el toro fue preciso un complejo operativo con agentes rurales armados con escopetas con dardos tranquilizantes.

El animal fue capturado el 26 de mayo, pero al cabo de cuatro días inició una nueva aventura hacia los bosques de Montmeló. "Al principio nos pareció una anécdota" cuenta Pere Parera (jefe de Protección Civil en Montmeló y miembro de la sociedad de cazadores local) pero a medida que pasan los días y el toro sigue paciendo a sus anchas se convierte en un problema, especialmente "porqué la temporada de caza mayor empieza en septiembre" y se podría producir una situación grave, ya que los perros, que van en jaurías de 10 o 12, en lugar de seguir el rastro de los jabalíes perseguirían al toro y "nadie sabe cómo podría reaccionar el animal al verse acorralado".

La única vez que los agentes rurales han logrado dar caza al toro de la Albera fue toda un odisea, según Parera, ya que precisaron de tres disparos con dardos tranquilizantes para adormecerlo y finalmente dejarlo sin sentido. Posteriormente fue necesario una brigada de unas diez personas para trasladar los 400 kilos de animal desde el bosque el camión que lo devolvió a Tiana.

El astado, después de seis meses en plena libertad ha adquirido unos hábitos que también suponen un problema para las explotaciones agrícolas. Pere Parera explica que el animal destruye los campos sembrados de cereales "preparados para la época de caza" y además bebe de los abrevaderos preparados para los perros y los animales salvajes. "Cada día consume unos 20 litros de agua" por lo que los cazadores han tenido que reponer unos 500 litros en pocos días. Además "ha destrozado viñedos y cepas de uva a punto de recoger" en plantaciones vitivinícolas.

"Estos animales tienen memoria" apunta Parera, que después de haber seguido el rastro del animal no duda de su inteligencia. "Cada día que pasa es más difícil capturarlo" asevera el cazador, ya que el animal conoce los olores y los ruidos del bosque, por lo que si detecta a algún ser humano o algún perro se esconde y sólo sale de su escondite para alimentarse al anochecer.

El jefe de Protección Civil de Montornès ya ha advertido del peligro al ayuntamiento, que a su vez ha instado al Departament d'Agricultura, Ramaderia i Medi Natural de la Generalitat para que active el dispositivo de captura con los Agentes Rurales.

Puedes leer la noticia original, en su fuente de procecendia,

1 comentario:

Sara D monkey dijo...

Pobres toros deberían dejarlos ya tranquilos ser libres y felices :(