lunes, 31 de mayo de 2010

Kimba sobrevive al centrifugado de la lavadora

Lo último que Lindsay Roger pensó encontrarse en su lavadora al abrirla para sacar la ropa era a su gatita Kimba de cuatro meses. La mascota estaba completamente desaliñada y muy mareada pero sobrevivió a los duros golpes de la máquina.

Kimba, la gatita protagonista del incidente, junto a su dueña, Margaret Rogers.

El señor Roger estaba cargando la lavadora cuando Kimba se coló en su interior entre la ropa sucia. Lejos de sospechar que su mascota estaba en el interior, Roger puso el detergente y el suavizante en la lavadora, la programó para un lavado en frío -afortunadamente- de 30 minutos y la puso en marcha para después alejarse y hacer otras tareas.

Al terminar la lavadora, nada más abrir la puerta, Kimba asomó su cabeza: la pobre había sobrevivido incluso al centrifugado, aunque ahora está muy enferma y sus ojos han sido seriamente dañados por el jabón. afortunadamente, Roger la llevó rápidamente al veterinario, donde de inmediato le pusuieron un goteo intravenoso al encontrarse en estado de shock y con hipotermia.

Cuando la otra dueña de Kimba, Margaret Rogers, se enteró de lo sucedido -estaba de viaje en el extranjero- se quedó horrorizada, imagino que como nos pasaría a la gran mayoría de nosotros si nos viéramos en una situación similar.

Al menos en esta ocasión todo quedó, afortunadamente, en un desagradable susto que bien puede servirnos al resto de advertencia...

Puedes leer la noticia orginal, en su fuente de procedencia.

4 comentarios:

Betty dijo...

hola Perséfone!!!!
que horror pobrecita!!!
lo que me pregunto es como hizo para no ahogarse y bueno, el centrifugado, como para no quedar mareada y golpeada
eso si, que quedó limpita, no quedan dudas jajajaja

Markos dijo...

Como escenificación del dicho "llevarse el gato al agua", me parece excesivo.
Menos mal que tuvo suerte de sobrevivir.
Salu2

YoMisma dijo...

Impresionante...

Menos mal que el bichejo sobrevivió porque el cargo de conciencia de la dueña hubiera sido horrible con otro desenlace...

Saludines,
YoMisma

Sidel dijo...

Pobrecita!!!! si es que la curiosidad mato al gato. Menudo susto me dió a mí el mio, cuando se metió en un descuido en el canape de la cama y estuve una hora buscandolo pensando que se había caido por la terraza. Suerte que se me ocurrió mirar ahí. Son tremendos!! Saludos.