sábado, 2 de junio de 2012

Captan imágenes nuevas criaturas del fondo marino

El barco Tangaroa, de la organización neozelandesa NIWA, realizó un viaje de tres semanas para entender la vulnerabilidad ante la acción humana de las comunidades submarinas que habitan las aguas en un área de 10.000 kilómetros cuadrados y a una profundidad hasta 1.500 metros, frente a la costa norte de Nueva Zelanda. Allí tomaron unas 5.000 muestras de lo que los científicos creen que son nuevas para la ciencia.

En esta expedición se exploró por primera vez los montes submarinos Tangaroa, situados a unos 200 kilómetros de la ciudad de Wahakatane (Isla Norte) y que forma parte de la cordillera submarina Kermadec. En este lugar se confirmó la presencia de un volcán y un área hidrotermal que tenía una especie de humo blanco y se captaron imágenes y muestras de extraños especímenes de percebes y gambas o enormes mejillones de hasta 30 centímetros de largo en los montes.

 

Durante la expedición se constató que "estos animales están específicamente adaptados a aguantar los grandes niveles de sulfuro de hidrógeno gaseoso y agua caliente que produce el conducto hidrotermal", explicó el jefe de la expedición Malcolm Clark, que también comentó que los cañones estudiados son parecidos a los valles profundos y desfiladeros que existen en Nueva Zelanda, aunque se conoce muy poco de ellos.

Durante la expedición, la cámara a veces provocó pequeñas avalancha, lo que muestra que se trata de una zona frágil y delicada frente a potenciales actividades de exploración y extracción de recursos energéticos o minerales o de pesca a profundidad.

Los estudios, que fueron financiados por el Gobierno neozelandés, servirán para comprender la vulnerabilidad de las comunidades que habitan las profundidades del mar frente a las actividades humanas como la perforación del lecho marino, la pesca y minería.

Las muestras se suman a la información sobre las estructuras y comportamientos de las comunidades biológicas en la cadena Kermadec,donde hay unos 50 volcanes submarinos que se extienden a lo largo de unos 1.500 kilómetros.


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3 comentarios:

Elperroverde dijo...

Tras la erupción del volcán del Hierro, seguro hay nueva vida... hay que ir a descubrirla y de camino activamos un poco la maltrecha economía de esa pequeña isla que sufrió el azote de esta crisis doblemente.
Un abrazo.

alvaro dijo...

Increible lo que se esconde todavía por ahí abajo eh, espero que a lo largo de este siglo se vaya conociendo mucho más.

Tito-Deyvy dijo...

Me parece magnífica la apreciación de "Elperroverde". Canarias necesita una inyección de ánimo (y dinero) que la haga reflotar de la fosa en la que ha caído. Muchas agracias por preocuparse por nosotros ;)
Suerte!